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Terra
La Coctelera

Amantes de la poesía, necesito su comentario.


Queridos viajers voy a editar mi libro (edic de autor) y necesito vuestra opinión. He publicado aquí algunos poemas y todo comentario hace menos solitario el trabajo de poeta.

Gracias amigos por su tiempo

PEDIATRÍA

Unos niños jugaban

recurriendo a la

profunda

mitología

de los

dedos

enterrados

en la arena,

hundiendo todavía

más,

las corrientes

de velocidad

huérfanas

y en estados

salvajes.

Indiecitos ¬–dice Frau Lily

Ahora lo

que importa es:

que estas velocidades

detestan

su estancia

subterránea

y emergen

transformando

su propio

género

en otra

velocidad

que llaman:

Subitación

vertical

y entran por los anos

de éstos niños.

Frau Lily dice:

parásitos.

Pero estos niños

han sido

desparasitados

y catastrados

y ordenados

en fila india.

Frau Lily dice:

la razón es mi gemela.

Los niños rompen

la fila

con suculentas dosis

de velocidad.

Ahora:

¿Cómo extraer

ésta velocidad

sin que éstos

niños

se conviertan

en momias?

¿La velocidad

es nociva

en esos pequeños

organismos?

¿Niños con

velocidad en

estado puro

y mineral

son: indiecitos?

Frau Lily dice:

quiero un informe.

Frau Lily se

lamenta

de tener

que ser ella

la que

encuentre

las respuestas.

Frau Lily

opera

uno por uno

a los

niños

en Pediatría

y los deja sin indiecitos.

Gustavo Sassi

CAMPOS AMBIGUOS

El nido de víboras quedó atrapado

por dos corrientes de temperaturas inestables.

1- Circulación zen.

2- La sombra de un pájaro invisible es Dios.

El agua se endulzaba en los márgenes

de la cama.

El colchón, abreviando, era un plano de Asís

con sus cables, sus pozos ciegos,

la muerte, el fósforo, la cacería de lámparas

de papel.

1- Estábamos ciegos.

2- Nunca habíamos reído tanto viendo a Dada

babearse.

¿Por qué se nos devuelven las cartas reescritas

y santificadas de todo dolor?

Cuando un cuerpo se sumerge en la creencia

arrastra la improbabilidad de su nombre propio.

Usted está ahí,

es usted, tiene que serlo,

Seguimos sus pasos,

tenemos hambre.

1- Comer y saciarse

2- Saciarse y tomar por la fuerza a una ciudad.

Cuando la apología duerme

ardiendo en fiebre,

los cuerpos chocan y jamás se reconocen.

2- Epidemia de razonamiento.

1- La maldad es una síntesis.

Gustavo Sassi

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BESO JAPONES

Cabeza
lámpara de peces
arrullo
de aguas
pensantes
puedo esperar
puedo correr
entre
las hojas
dormidas
estanco
inmóvil
acercar el espíritu
parece que la lluvia
viene
araña ventanas
cuelga
en los cabellos.

Nochecerá
estas rondas
que amo
infinitatamente

Gustavo Sassi

CAPULLO

Caracteres disponibles: desesperados, muertos de miedo.
Caracteres de niebla embelesados; mi fe encubre la desolación del espíritu.

El hijo escupe de la boca: negrura.

Los altares de hospital, acumulan bebidas .

Anochece.

La noche durara todo el tiempo en que necesites besar su boca;
aun la boca muerta.

Runas, bellezas que espantan el sabor de la lengua.

Me quedo quieto hasta que el viento me obligue a vomitar, otra vez, las llavecitas.

¿Por qué María se levanta con el cuerpo atravesado de lanzas y
antorchas?
No estaba así cuando se acostó.

Símbolos. Un hombre que se me parece, espanta con su mano,
pequeños símbolos.
Ay de mí, que no me espante.

Gustavo Sassi

NIÑOS

Mientras
el capullo
mordía
furioso
el vacío
azul
del cuerpo,
alejado,
enviado,
al
deterioro
de la
pequeña podredumbre,
los pasos
de la casa
atormentaban
como helicópteros.
NIÑOS:
unos sobrinos
de alguna
especie humana,
huíamos
hacia imprecisos
cuartos
estrechados de
oscuridad,
y anidábamos
en hoyos
acuosos
que chupaban
las
lágrimas
perdidas
sin
consuelo.
LECHE
HIRIENTE
que moraba
en los vestidos
y las plumas
compareciendo
como un
alimento de condena
y exterminio.
La parra,
misteriosa y errabunda,
compartía
la belleza
con un cielo
de cuchillos blancos,
hasta que el
rayo
descendió en el
patio
y nos
cambió
los
ojos.
SE MURIÓ,
la madera
que atraía
la lluvia,
se murió,
la fuerza
que torcía
la escalera
de nuevo
hacia sus
pies en un
sin fin,
murieron
otras
calamidades
detrás de las
puertas,
y sin embargo
siempre
vivimos
deslumbrados
por el odio.


Gustavo Sassi

¿te has sentido así?

sea que en esta noche estoy perdido en la "Soledad de los campos de algodón" no creo que ni Zappa

ni que mi amado y muerto al fin Rimbaud me saque o me guie, yo no estoy muerto sin embargo todos duermen y si yo grito

¿qué se puede hacer con un grito?
los Stone han tocado hace unas horas y el cielo se ilumino de un verde claro

Ahora es noche noche, vienen mis osos

descansa mundo....descansa

Regresar despacio y a tientas

...caminado por horas, talvez días, no encontraba nada que me fuera familiar, el aire humedo y el silencio de la laguna, una estrella fugaz sin resplandor. Volvía a casa después de mucho tiempo y no podía reconocer en el viento ni las voces ni la música de mi pueblo. ¿Díje que era de noche?Pense que mi suerte estaba echada, hasta que luego de unos pasos, vi pájaros y luciernagas.Mi casa estaba ahí en...

EL SURREALISMO NO MUERE/POESIA GUSTAVO SASSI/ EN TANGO PARA BAILAR SOLO

OJOS

La fiesta trae las patas
de avión con hélice de fuga de néctar
de los ojos.
Me arrodillo en vos de la misma manera
que el muerto hacia sus plegarias
en el ojo del volcán.
Hoy la abuela programó un eclipse de luna y
tuvimos que desarmar la pérgola que reventaba de
conejos.
Entonces el sol se puso detrás del abuelo
y la luna se fue sacando su caparazón blanco.

Es un truco.
Un caballo espantoso sin remedio.

Pero en navidad, cuando nos cortan los dedos,
el Crápula vuelve con sus amigos actores
y pisa las flores y dejan cabellos ebrios
en las ramas.

¡Anunciación! ¡Anunciación!

En la vespertina, es el frío el que muge
y los peces que nadan contra la corriente
terminan degollados en la pileta
para el puchero.

Amar... amar...

Cuando sea grande voy a amar
tengo todo lo que necesito
lo incierto
la sangre furiosa y bárbara.

LAS BUENAS MAÑANAS

Aguas dormidas debajo de las puertas,
aguas quietas,
hermanas.

Aguas de torrentes de ceniza, de fantasmas,
de carnes extrañadas con dolor
y están ahí:
al alcance de un suspiro;
en el centro de otras aguas más audaces.

¿Pero qué quiero?

Porque mojarme los labios no es posible.

Ni cerrar la puerta
en la cara de las estrellas.

Ni caminar sobre el agua, como una vez
que supe y ahora lo olvide.

Yo creo entonces que son eléctricas.

Que estas aguas han sido bebidas
y luego desechadas por cierto parásito
que anida en los marcos de las puertas.

¿O será el destino,
de que la casa vaya detrás de ellas,
sumida en una persistencia
de alcanzar el mar a cualquier precio?

Entonces rompe aquellos contratos que
bla... bla... bla... se apilaban en los márgenes
del génesis.

Prueba la hora hasta saber si sus fuerzas
son suficientes.

¡Y no olvides los vientos!
¡No te acerques tanto!
Desde alguna orilla, golpean las manos
a lo largo de toda la costa,
para que pueda oír, lo que no puedo ver.

Se están armando.

Uniéndose por especie y convalecencia:

Los objetos enfermos de fiebre y de estupor,
sin pronunciar un salmo ni una palabra,
no porque no hay, sino porque no se encuentran.

Pero ella tampoco alcanza,
porque la casa es como el viento.
Infantil.
Se entretiene con las formas de los desechos,
probando si el tamaño de un pie
puede descansar sobre una hoja o
sobre las lámparas que cruzan
la noche, arrebatadas de miedo,
de un miedo resucitador.

¿ Y si yo cambiara la intensidad con que miro?

Las aguas se volverían más profundas
o más frías,
o débiles a punto de partirse,
porque aún detrás de las lluvias
han estado pocos
y poco, demasiado poco, llega en estos días
de cualquier esplendor.

Entonces: ¿cómo detenerse, abrir los labios,
decir esto es reír;
estaba aun latente?

Sobre pequeñas maderas que provocan
esa música,
poblada de insinuaciones y secretos,
algunos reflejos se acuestan agitando las aguas,
pero las aguas quietas no se agitan,
no entran en lucha con estas furtivas migraciones.
¿Y si fuera que las aguas dormidas o quietas,
perdieran su inocencia y me reclamaran
una urgente decisión, un rito olvidado,
una ceremonia permanente al límite de todas mis fuerzas
y debiera atravesarlas a riesgo de ver con la palabra,
como cuando la vida cuesta un millón de muertes
y atravesar lo que esta quieto,
con lentitud también, quieto, inmóvil
y no querer, no hallar, no descubrir los más mínimos movimientos
y entre orilla y orilla,
si fuera posible,
detenerse y esperar:
que el agua hable, diga su discurso,
lave dolorosamente las inmundas memorias,
arranque con decisión
los paños que hipnotizan los huecos
y el cuerpo pierda pierda pierda
de una u otra manera
esa misteriosa forma de isla pura.

Gustavo Sassi

Más poemas a buscar el ojo.

CALLE

un perro raro

un perro molido a golpes por la noche

un perro ocupado por mil demonios y quedaba lugar

un perro en el camino de las hormigas

los pies se le alzaban del suelo con una delicadeza

que daba dolor y había que recibirlo

y en estos pasillos que brotan húmedos

unos solos se atraviesan lanzan miradas de doble sentido

y agua que pesa más que corazones secos

unos perros a caballo de otros perros amores de madera o de viento

unas sillas que se clavan en la espalda y nunca morirán

aunque la arena las lleve de aquí para allá

como si ese transito tuviera algún sentido para que el universo

se desplazara un metro o sobreviviera dos minutos otros penosos e interminables

dos minutos

unos perros acompañando unos pasos, pocos pasos, unos perros

DISECCIÓN DE LA INFANCIA VIEJA

I

Los ojos, los rajados, lo pretérito.
Los ojos dije, y fui a observar, a querer
quedarme con ellos, con el rehielo de una o dos
miradas, que al pudrirse desvanecieron las sospecha.

II
Ay, acá estoy.
Ay, acá me has traído.
¿Has considerado que yo también, vacío en este instante?

III

El pie, ha vuelto a estar despierto,
revolviendo el lento encaje de los morros.
Con la furia presuntuosa de sus uvas,
se atreve y empuja
la putería de los suburbios.

¡OH!
El planeta que es inferior a lo normal,
una vez, hace tiempo,
dio La Muerte a mi propio animal.

Un instante.

¡OH!
Inquirir que las pobres bestias
tiran sedientas de mis senos secos de hombre.

IV

Tres veces, la única destreza ha sido,
la humanidad ( que es un vestido)
Estuosidad/pliegues/la puta luz
se corta -se eleva pero no cae-
se detiene, no vuelve, no regresa al soporte.

Se acuerda: un salto.

Me voy.
Al fin, me voy.
Me esperan.

V

Siempre intento erosionar,
concluir de Dios y de otras formas,
más angustiosas e hirientes que el mar y este viento plano.
No ha habido correspondencia:
no siento más que enviar,
si no es rencor
si no es miseria.

¡OH!
Escaso, mitades de otra semejante,
lleva en las manos un frío, que se recuerda como un frío.

La visión cierra los ojos en la noche.

Transcribo ascendiendo inversamente
y digo en tantos idiomas:
palabras de cenizas y rumor.

No nos constan estos viajes y no se recuerda
de qué huimos.
Habiendo dejado el mar, si alguna vez lo hubo.
Es el corazón, el que lo ha perdido,
es el débil, que se ha vuelto oscuro.

Ay, no es algo que esta en mí
que , en fin, regresa de un insignificante círculo.

Ay, no lo conozco.
Solo venir en el desierto en medio de ciudades.

(Llevo en las manos un frío que te recuerda como un frío
y una visión de tus ojos cerrados en la noche).

VI

Entre algunas pertenencias heredadas, declaro: un piano,
un traje negro de un hombre en Polonia,
un guante impío, majestuoso y fugaz.

No poseemos nada más.

Algunos antepasados que no llevan pertenencias,
disputan el sombrío enmudecimiento.
Ya comprobarás, las infinitas posibilidades de lo atroz.

VII

¡OH!
Bello ha de ser tocar el límite vacío:
el aire, o el silencio, o la piel de esa extraña dimensión.

Una puerta y detrás un desvarío,
los delgados dedos crispan y desgarran
la suave siesta,
y sin embargo los ojos ¿ en dónde están?

Unos colores apresan la sombra
de una calamidad fugitiva.

El cielo nada, hacia algo que no es de este idioma.

Cuando el viento deja su remo de hojas
agonizando en círculos,
otras, se arrojan vehementes al camino de las manos.

VIII

Solo ver, es tocar el miedo,
los ojos postergados,
pequeñas bocas, pequeñas orbitas.
Solo el tiempo, se atreve, a pasar de a chorros.

Esa niña violada y luego asesinada en un Baldío

Esa puede ser nuestra hermana, nuestra hija. Adolescentes, jovenes, adultos
posteamos nuestro día a día, nuestros sueños, nuestras fantasías, hagamos un lugar para mirar más lejos que la vista de la ventana. Aun más lejos ¿podemos figurarnos el alma de quien esta ahora a punto de atacar a una niña de 12 años? Ese infierno es el que podemos impedir, en Mexico una inmensa organización tolerada por las autoridades realiza ataques a diario.
Hagamos algo juntos para que Mexico sepa que no lo debe permitir.

babelia, el país.

Dolor es ser mujer en Mexico

Todos podemos encontrar la manera de unir nuestras manos para crear un reclamo mundial sobre las violaciones y matanzas que se cometen contra niñas y mujeres en Ciudad Juarez.
Si internet sirve para conseguir entradas para un concierto o para intercambiar info de Harry Potter entonces llamo desde el corazón a todos para que encontremos una manera de unir fuerzas.
Podemos guiarnos juntos para encontrar la forma